Días después del sismo: ¿Cómo ordenar el caos que se quedó en tu mente?

No todo termina con los sismos, toca enfrentar los días posteriores. Esos días donde el silencio aturde, donde cualquier crujido de la casa nos hace saltar del asiento y donde los pensamientos intrusivos no paran repitiendo una y otra vez la misma pregunta: ¿Y si vuelve a pasar? ¿Y si es peor?
Durante las primeras 72 horas, te puede costar más concentrarte, olvidas dónde dejaste las cosas, sientes una presión en el pecho que no se quita y experimentas imágenes intrusivas del momento del sismo. Tu mente está intentando digerir un evento demasiado grande con la mitad de sus herramientas.
Para recuperar el equilibrio en estos primeros días, no basta con intentar «pensar en positivo» o forzarte a respirar lento cuando el cerebro se encuentra en un estado de hipervigilancia donde confunde la posibilidad con la probabilidad, haciéndote creer que está temblando con base en el miedo y no en la realidad del momento.
Para desactivar este bucle, somételo a un filtro de evidencia científica y sensorial respondiendo a estas dos pruebas:
Recuerda que las réplicas son física pura de la Tierra acomodándose. Su tendencia natural y biológica es disminuir en frecuencia y magnitud con el paso de las horas o los días.
Mírate en este preciso instante. ¿Dónde estás? ¿El suelo bajo tus pies se mueve? ¿Los objetos a tu alrededor están quietos? Traer tu mente al aquí y al ahora te demuestra que, en este segundo exacto, estás a salvo, y eso te devuelve el control, dejas de recibir solo tus pensamientos intrusivos y te conviertes en un observador objetivo de la realidad.
El impacto emocional de un sismo no se mide en la escala de Richter; se mide en tu autocuidado. Es completamente normal que en estos primeros días te sientas agotado físicamente, es que tu cuerpo gastó toda su energía protegiéndote.
Por eso permítete ir más lento, no te exijas la productividad de siempre, baja el ritmo de las rutinas y recuerda ser empático con los demás, todos estamos en este proceso de adaptación y no significa no sentir miedo, sino saber qué hacer con él
Con cariño y presencia,
Psic. Amanda Hernández
@psicologia.h
Amanda Hernández, es psicóloga clínica y la mente detrás de @psicologia.h. Con 14 años de experiencia profesional, ha dedicado su carrera a la psicoterapia con la firme convicción de ofrecer una psicología humana, real y sin rodeos. Su propósito es acompañar con empatía y respeto el proceso individual y la esencia de cada persona.
A lo largo de su trayectoria, ha combinado la práctica clínica en formato híbrido (atención presencial y remota) con la docencia universitaria y la acción humanitaria. Además, ejerce como locutora y creadora de contenido psicoeducativo, lo que le permite conectar la ciencia de la mente con herramientas prácticas para la vida diaria. Cree firmemente que sanar no se trata de dejar de sentir, sino de aprender a gestionar lo que sentimos para recuperar nuestro bienestar. Tu eres la mejor inversión.



